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Tinaja: la memoria de greda del sur de Chile
En Itata y Maule, las vasijas de greda sobrevivieron a las modas. Una nota sobre por qué el método más antiguo parece el más actual.
Mucho antes de que el acero inoxidable llegara a los Andes, el vino del sur de Chile fermentaba y reposaba en tinajas, grandes vasijas de greda moldeadas a mano. La greda respira más lento que la madera y no aporta sabor propio. Lo que queda es textura: un agarre discreto, la sensación de que el viñedo permanece intacto. Para una casa dedicada a la procedencia, la tinaja es menos una técnica que la promesa de que nada se interpone entre el lugar y la copa.

